La primera medida que se tomó antes declarar el estado de alarma en el país fue cerrar todos los centros escolares desde las Escuelas Infantiles hasta la Universidad. La educación en el ojo del huracán. Esta medida afecto rápidamente a muchos millones de personas, empezando por l@s niñ@s y jóvenes, siguiendo por el profesorado y las familias. Enseguida esta decisión tuvo que ir acompañada por medidas urgentes destinadas a dar respuesta al cierre de las escuelas infantiles, los colegios, los institutos, porque los centros escolares no son lugares donde se “guardan” l@s niñ@s, l@s adolescentes, l@s jóvenes; son lugares de convivencia donde se socializa y donde se aprenden valores y conocimientos, donde se comporten emociones y sentimientos, donde pasan gran parte de sus vidas nuestra infancia y nuestra juventud. Y esto ha sido puesto en evidencia por esta crisis. La educación en el centro de toda la vida social. Y también se ha manifestado con toda su crudeza la brecha educativa, la diferencia entre las distintas clases sociales en el ámbito educativo.

De este modo, enseguida surgió el tema de las becas de comedor del alumnado. Era fundamental cubrir desde las administraciones la necesidad de alimentación de niñ@s que podía estar en peligro en estos momentos. La Comunidad de Madrid decidió suministrar las comidas a través de empresas como Telepizza, Rodilla o Viena Capellanes. Enseguida se levantaron muchas voces en contra por la calidad nutricional de estas comidas. En Tres Cantos se ha seguido dando este tipo de comidas a l@s niñ@s que tienen becas de la Comunidad de Madrid, aunque suplementadas por el ayuntamiento. La plataforma por la Escuela Pública de Tres Cantos manifiesta su postura en contra de este tipo de alimentación que puede terminar generando problemas de salud, teniendo en cuenta que llevan más de un mes ingiriendo una alimentación muy poco saludable. La suplementación que ha realizado el ayuntamiento, reconociendo el error, puede estar bien, pero los niñ@s siguen ingiriendo un exceso de carbohidratos y de grasas saturadas. La Plataforma pide al ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid que cese de dar este tipo de alimentación.

Otro tema origen de conflicto ha sido la decisión de la Comunidad de Madrid respecto a las Escuelas Infantiles. Haciendo gala de su desprecio por la Educación Infantil. Y de su ignorancia, al valorar esta como un servicio asistencial en lugar de educativo. Considerando que las profesoras de Educación Infantil no tenían ningún trabajo que realizar, decidió, en primer lugar, suspender los contratos en todas las escuelas infantiles de titularidad autonómica; para a continuación hacerlo con los Convenios firmados con el ayuntamiento. En Tres Cantos, hay tres Escuelas Infantiles municipales de gestión indirecta y tras la decisión unilateral de la Comunidad de Madrid, y la falta de voluntad política del ayuntamiento, no van a recibir ninguna subvención en abril y en marzo han recibido las cantidades correspondientes a los siete primeros días de marzo. La Plataforma por la Escuela Pública de Tres Cantos quiere manifestar su total reconocimiento a la labor educativa de las Escuelas Infantiles y solicita que se les sigua aportando las subvenciones. Entre los más afectados por esta arbitraria medida se encuentran sin duda los docentes, junto al personal del servicio de comedor y de limpieza. Se trata mayoritariamente de trabajadoras con salarios precarios que se ven abocadas a un ERTE con la disminución de ingresos que ello supone.

Finalmente, la Plataforma manifiesta su apoyo al alumnado, a las familias y al profesorado de todas las etapas educativas que está realizando un gran trabajo online, llevando a cabo una autoformación con rapidez y eficacia para dar respuesta a las nuevas demandas y haciendo una educación individualizada que exige que estén conectados muchas horas y sin descanso, Pero el reconocimiento de este trabajo no nos puede hacer olvidar la situación del alumnado y de las familias. Existe entre nuestra ciudadanía una brecha digital, brecha que en nuestro municipio el ayuntamiento ha tratado de solventar entregando tablets, pero que, a día de hoy, mes y medio después, siguen llegando solicitudes por parte de los colegios e institutos. Es decir, hay alumnado que lleva más de un mes sin ningún contacto con sus profesores por falta de recursos.

Pero el problema no son solo los recursos. El gran problema es el estado emocional de much@s alum@s y la situación de muchas familias en esta crisis.

  • L@s niñ@s están viviendo en primera línea cómo enferman y hasta fallecen familiares, amigos o vecinos. Y ese impacto que antes solo podían percibir de una forma más distante, durante un momento, porque estaban en clase, en actividades extraescolares, etc., ahora lo tienen delante todo el día.

  • Conviven muy cercanamente, como consecuencia del confinamiento, las preocupaciones económicas por la pérdida de trabajo, ERTE’s, cierre de autónomos, etc. que antes apenas percibían.

  • En algunas familias, alguno de los progenitores tiene que ir a trabajar, algunos con contacto con enfermos, transporte público y atendiéndonos a tod@s, y a la vuelta a casa los miedos de los contagios, que seguro que l@s niñ@s perciben.

  • Además, hay casas en las que hay alguien está en aislamiento….

Si todos estos aspectos nos afectan a las personas adultas. La afección a la infancia, a la adolescencia y a la juventud puede ser intolerable y no debe ser pasada por alto por las administraciones educativas.

En estas condiciones, la Plataforma por la Escuela Pública solicita que desde todas las administraciones educativas se priorice el estado emocional del alumnado, que el trabajo online esté dirigido a profundizar, asentar aprendizajes; y apoya las medidas dirigidas a que solo los aprendizajes realizados en la etapa presencial, dos primeros trimestres, se tengan en cuentan para la evaluación final. Además, si la valoración de estos es negativa, se entienda que el alumnado difícilmente está pudiendo recuperarlos y, con toda seguridad, no es culpa suya, sino de la situación que estamos viviendo toda la comunidad educativa. Por lo tanto, la empatía hacia el alumnado es fundamental, de tal forma que debería ser complicado no realizar evaluaciones positivas teniendo en cuenta, además, que el próximo curso se podría solucionar. La promoción de curso tendría que ser la medida mayoritariamente aceptada y acompañada por medidas de apoyo de refuerzo, que supongan disminución de las ratios alumnos/clases y aumento del cupo del profesorado para que este pueda llevar a cabo esa educación individualizada que tantas veces hemos solicitado y que el curso 2020-21 va a ser esencial.

Para finalizar, dejemos a todos descansar y recuperarse emocionalmente de las consecuencias de esta crisis durante la época estival y que se pongan los centros escolares al servicio de actividades lúdicas y de convivencia, si la Covid-19 nos lo permite.

Plataforma por la Escuela Pública de Tres Cantos

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