Ganemos votó en contra de la aprobación inicial de los Presupuestos del PP y C’s porque no consideramos justa la distribución del gasto para el 2017. Pero además había dos motivos legales para presentar alegaciones.
El 30 de noviembre, en el pleno extraordinario sobre Presupuestos, Ganemos votó en contra de la aprobación inicial de los Presupuestos del PP y C’s porque no consideramos justa la distribución del gasto para el 2017, porque no primaban el bienestar y la dignidad de las personas, principalmente de los colectivos más vulnerables, y porque no apostaban claramente por una ciudad sostenible, por la participación ciudadana y los servicios públicos.
En nuestra intervención, denunciamos dos hechos importantes: la aparente arbitrariedad de las subvenciones nominativas a los clubes deportivos y la falta de un fondo de reserva para hacer frente al pago de la deuda de “El Tagarral”. Por estos dos motivos, presentamos alegaciones contra los Presupuestos.
En primer lugar, consideramos que “la cuantía de las subvenciones nominativas a los clubes deportivos no parece guardar relación ni con los afiliados o federados de estos clubs o asociaciones deportivas, ni con las necesidades de financiación de unos y otras”. Estas subvenciones no cumplen con los principios de publicidad, transparencia, concurrencia, objetividad, igualdad y no discriminación, reclamados por la Ley General de Subvenciones.
En segundo lugar, “solicitamos la inclusión de una partida presupuestaria, dentro de un plan de pago plausible, destinada a abonar nuestra deuda en el tema del Tagarral, de manera que este Ayuntamiento no se vea lastrado hacia el futuro por compromisos de los que ignora en qué momento y de qué manera le serán exigidos”.
Sorpresivamente, sin justificar debidamente la urgencia, sobre las 12 de mediodía del día 28 recibimos convocatoria de Pleno Extraordinario y Urgente, para esa misma tarde. Inadmiten las alegaciones y quedan sin tramitar por haber sido presentadas por concejales de nuestro grupo municipal en representación de las personas que nos votaron. Nos dicen que si lo hubiésemos hecho como vecinos las alegaciones hubiesen sido admitidas a trámite. No sabíamos que nuestro cargo de concejales nos inhabilita para ser vecinos. Lo curioso es que, además de abundante jurisprudencia favorable, en junio de este mismo año se nos admitieron a trámite unas alegaciones presentadas como concejales y, además, se aprobaron. Sin cambios legislativos de por medio y sin advertencia previa, la inadmisión se antoja arbitraria y crea inseguridad jurídica. La sensación que percibimos es que la administración es muy laxa con el equipo de gobierno y muy estricta con la oposición.
¡Feliz Año Nuevo a todas las vecinas y vecinos de buena voluntad!


