por Federico Mas

Es cierto que empezar con un título que hace un juego de palabras no parece lo más ortodoxo, pero, muchas veces es necesario llamar la atención de los lectores con cosas como esta. En este artículo hablaré de la escasez de transporte público por las noches y de esa mala combinación que hacen las líneas de autobuses tricantinas con los horarios de los trenes.

¿De qué nos sirve los autobuses L-1, L-2, L-3 y L-4 si cuando te dejan en la Estación ya se ha ido el tren? ¿Por qué una ciudad como Tres Cantos, de la que cada día salen para trabajar a Madrid más de 20 mil personas, no puede tener un Cercanías más allá de las 23:30 horas? Detrás de las respuestas se encuentra la falta de diligencia y la voluntad política.

Pagamos cerca 240 mil euros por las 4 líneas internas de autobuses, las eles, y aún así no aciertan con los horarios de los trenes. Cuatro de cuatro y cero aciertos; pues bien, cuando Ganemos gobierne está será la primera de las gestiones: que acierten con los horarios, que tengan un recorrido más razonable (la gente de la nueva fase -Mordor- merece y necesita un transporte público en condiciones) y que haya un búho (autobús nocturno) cada hora por lo menos los fines de semana. La segunda y una de las más importantes será exigirle a RENFE que extienda el horario, en ida y vuelta, del Cercanías hasta por lo menos la una y media de la madrugada. Aunque se acabe el “duro”.

Difunde en
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
AsambleaEx19_11 Más INFO